12 de Agosto
Día internacional de la juventud

Debido a que más de la mitad de los niños y adolescentes de entre 6 y 14 años no saben leer o no tienen
conocimiento básico de matemáticas, a pesar de que la mayoría de ellos asiste a la escuela, en 1999 la
Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 12 de agosto como el Día Internacional de la Juventud.
Esta celebración anual busca promover el papel de los jóvenes como socios esenciales en los procesos de
cambio y generar un espacio para crear conciencia sobre los desafíos y problemas a los que estos se
enfrentan.

Se piensa habitualmente que el presente es responsabilidad de los adultos, y que el futuro es de los
jóvenes. Pero el plantearlo de esta manera solo pone restricciones a las nuevas generaciones, intentando
evitar que interfieran en los asuntos serios de la vida social actual, y que pospongan la realización de sus
sueños e ideales.

La educación es un factor que potencia el desarrollo para construir un mejor presente y futuro para todos, y
son los jóvenes los encargados de llevar a cabo esta tarea tan importante en su mayoría, porque son ellos
quienes con sus acciones diarias transforman la sociedad.

Durante mucho tiempo la historia fue el resultado de la acción de los jóvenes. Creadores en los campos del
arte, la ciencia y las invenciones tecnológicas, han sido mayoritariamente jóvenes. Incluso en la actualidad,
allí donde encontremos cambios y novedades verdaderas, innovaciones significativas, emprendimientos
novedosos, es casi seguro que detrás de ellos encontraremos las ideas y las acciones de jóvenes creativos.

Se pretende destacar el esfuerzo de los jóvenes, de la educación inclusiva, equitativa que promueva
oportunidades de aprendizaje durante toda la vida. Los gobiernos están apostando cada día más por
integrarlos en la toma de decisiones y con actividades que ayuden a dirigir el rumbo del país. La
construcción social debe hacerse con responsabilidad y con la voluntad de incluir a todos los sectores que la
conforman, atender las necesidades de una sociedad inclusiva será necesario atender la necesidad del
sentirse útil y ser tomado en cuenta.

En las entidades juveniles, y a través de la de educación los jóvenes que participan activamente fomentan
la autonomía, el liderazgo y la adaptación, por eso es importante dar un impulso, apoyar y fomentar la
participación de los grupos o estructuras de jóvenes, plataformas, agrupaciones y consejos de juventud.
Intentando dar una cierta visión más concreta a las relaciones y comportamientos en que podemos apreciar
los inicios de la creación de una nueva civilización, entre muchas otras, la economía y sus iniciativas de
consumo responsable, de comercio justo y de finanzas éticas; las redes sociales de cooperación y
reciprocidad; las organizaciones preocupadas del medio ambiente y la ecología; las que intentan rescatar las
biodiversidad, las que buscan fortalecer la interculturalidad, y muchísimas otras iniciativas que se proponen
desplegar formas nuevas de conocimiento y de relación social, y desarrollar nuevos comportamientos,
nuevas formas de relacionarse, de pensar, de sentir y de actuar.

Todas ellas han sido iniciadas por personas, de todas las edades pero siempre jóvenes, autónomas y
solidarias, que no delegan sus decisiones respecto a los aspectos más importantes que afectan sus vidas y
las de su entorno, es decir, por personas que han decidido no seguir la corriente, sino recuperar para sí y
para la comunidad, en organizaciones y redes horizontales, el control sobre sus propias condiciones de vida.
La participación de los jóvenes en la sociedad es vital tanto para la propia sociedad en la que viven como
para su propio desarrollo personal.

“Hoy celebramos a los jóvenes, las organizaciones dirigidas por jóvenes, los Gobiernos y otras entidades que
trabajan para transformar la educación y mejorar la situación de los jóvenes en todo el mundo” —
Secretario General de la ONU, António Guterres